Schiffrin & Barroway, LLP


 

Una acción directa es una querella interpuesta en nombre de un inversor o de un pequeño grupo de inversores, en oposición a un “consorcio” de inversores, contra una compañía que sale al mercado públicamente, sus ejecutivos o directores, o sus asesores financieros, incluidos los aseguradores y posiblemente los contables. En una acción directa, el fondo actúa como demandante nombrado y presenta su demanda en una querella propia. Los inversores de Estados Unidos pueden interponer estas acciones en cortes estatales o federales; los inversores de fuera de Estados Unidos pueden hacerlo en cortes federales. Normalmente, las acciones directas son interpuestas por inversores que no desean participar en una acción colectiva o en la resolución de una acción colectiva y que, sin embargo, han sufrido pérdidas tan cuantiosas que requieren reparaciones independientes. En una acción directa, la compensación puede ser más cuantiosa, se puede reivindicar una gama más amplia de reclamaciones y se puede ampliar el número de demandados. La oportunidad de interponer una acción de este tipo, así como los pros y contras de entablar una acción directa varían de una caso a otro. Schiffrin Barroway Topaz & Kessler, LLP está dispuesta a discutir todas las opciones con sus clientes.